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NO: ESTO NO SE CURA CON RIMADYL

Hace un par de días atendimos a un bóxer hermoso y mansito de nombre Loki.

Resulta que su dueño lo andaba paseando, cuando de pronto salió corriendo detrás de un gato y se metió a lo largo de una quebrada. Al volver estaba lleno de rasguños sangrantes, pero no creyó que fuera algo de importancia.

Al día siguiente, sin embargo, Loki empezó a renquear y como este señor está acostumbrado a comprar sus medicinas en las veterinarias y aplicarlas él mismo, consideró que lo más adecuado sería el uso de un conocido anti-inflamatorio llamado Rimadyl.

Supongo que al común de la gente esto le podría sonar más o menos lógico -que si un animal está «inflamado» es bueno darle un «anti-inflamatorio»- pero en realidad esto es un terrible error…

Una cosa es la inflamación producto de un trauma y otra muy distinta la inflamación que se produce como respuesta a las infecciones. Si el cuerpo está luchando contra gérmenes invasores, lo último que deseamos es suprimir las defensas del organismo, de las cuales la inflamación es parte vital.

En este caso Loki presentaba infecciones profundas y pequeñas fístulas que empezaban a drenar un pus sanguinolento y de no haberlo traído el cuadro podría haber derivado en una gangrena, tétano, etc.

Afortunadamente el tratamiento que le apliqué está siendo muy efectivo y ya Loki está ya casi listo para correr tras el próximo gato…